Fresco, local, bajo en carbono: el circuito corto no es una moda, es una palanca RSE concreta. Lo que cambia para tu empresa, de la cantina al seminario.
Has visto y oído la expresión “circuitos cortos” por todas partes… ¿Y te preguntas por qué es EL tema del momento?
Comet te explica por qué esta pequeña revolución local es la clave de la transformación del mañana, en la empresa y más allá.
Spoiler: es mucho más que una moda, es una verdadera elección de vida (profesional) acorde con nuestra época.
1. Circuito corto, ¿qué es eso? ¡Más simple imposible!
No, no es solo “es local” o “está cerca de ti”. El circuito corto consiste sobre todo en limitar el número de intermediarios entre los productores y tú. Según un estudio de Balises, la revista de la BPI, un circuito corto es un modo de comercialización en el que la venta se realiza directamente del productor al consumidor, o con un solo intermediario. Tu producto no da la vuelta al mundo antes de aterrizar en tu plato.
¿El resultado? Más fresco, más responsable y a menudo más sabroso. “Mmmhh”
En cuanto al CO2, se actúa de forma concreta: reducción de emisiones, menos embalajes ¡y todo lo que conlleva!
Fuente: https://balises.bpi.fr/a-250-km-du-lieu-de-production-cest-encore-du-circuit-court/
2. Cuando la RSE pasa a la acción 🌍
Menos kilómetros = menos camiones y transporte = menos contaminación.
¡Simple y eficaz!
La ONU lo confirma: los circuitos cortos aumentan el valor añadido para los productores, limitan el desperdicio y hacen nuestra cadena mucho más transparente. Conoces la procedencia, el modo de producción y a veces incluso al productor. ¡Y eso es exactamente lo que nos encanta en Comet!
¡Una auténtica joya además para tu RSE!
3. Los circuitos cortos, un verdadero impulso para tu región.
No es solo una buena acción por el planeta: es toda una región la que cobra vida. Un estudio realizado en Flandes lo demuestra.
Los circuitos cortos han permitido crear empleo, dinamizar el turismo y dar proyección a toda una región. No solo es bueno para ti, también lo es para la economía local.
Fuente: https://ec.europa.eu/enrd/sites/default/files/3E98A1A9-BC01-E937-FF30-45BFB8830F6F.pdf
4. ¿Por qué a tu empresa le va a encantar?
Porque funciona en todos los frentes:
- Menor impacto de carbono.
- Un gran arraigo local.
- Una cohesión de equipo reforzada.
- ¡Una imagen de primera!
Piensa en las cooperativas de agricultura de proximidad, los mercados de productores o marcas como Cocorico y 1083 que lo han entendido todo.
5. El circuito corto en el menú de tu empresa: ¡la guinda del pastel!
Integrar los circuitos cortos en la restauración de empresa es una estrategia ganadora. Imagina: frutas y verduras ultrafrescas en tu cantina, platos sabrosos preparados con productos de temporada para tus comidas de empresa o eventos colectivos.
Para tus colaboradores, es la garantía de una alimentación más sana, transparente y sabrosa. Para tu empresa, es una potente palanca para reforzar tu RSE y tu imagen de marca empleadora, demostrando un compromiso concreto. Tus equipos se sentirán valorados y conectados con un enfoque con sentido.
6. En la práctica, ¿cómo poner lo local en la mesa de tu empresa?
¡Es un juego de equipo!
- Identifica los productos que encajan con tus valores: prioriza lo fresco, lo local y lo de temporada.
- Elige a los socios adecuados: colabora con productores o intermediarios que respeten esta lógica.
- Organiza la logística: garantiza un suministro eficaz para asegurar la frescura.
- Pon en valor tu iniciativa: comunica la procedencia de tus productos, es bueno para la imagen y la confianza.
En resumen: el futuro ya está aquí, y es local.
¿Listo para poner lo local en el corazón de tu próxima reunión o seminario?




